¿Y si hay extraterrestres?

Los siete planetas de la estrella TRAPPIST-1, muy parecidos a la Tierra y a 40 años luz de distancia, fueron anunciados por la NASA la semana pasada. La exploración se hará a través del análisis espectroscópico de altísima precisión a través de la luz que reflejan esos planetas. Las conclusiones podrían llegar en un año, cuando se ponga en órbita el telescopio espacial Webb en 2018 o en otras misiones espaciales.

Pero más que esas consideraciones técnicas, quisiera abordar preguntas de otro tipo.  Por ejemplo, ¿qué vamos a hacer si se confirma que hay vida en esos planetas? Me refiero a seres inteligentes y pensantes. ¿Cómo serán? ¿Implicará esto algún peligro para nosotros? ¿Serán agresivos?

Las respuestas van desde el más despreocupado (“no, hombre, están tan lejos que ni siquiera pueden venir a visitarnos”), hasta el que se preocupa de todo (“seguramente ya se dieron cuenta de dónde estamos y vendrán por nosotros”).  ¿Cuál será la correcta?

¿Qué pasará si hay extraterrestres? Aunque ello no provocará cambios sociales en la política mundial, las alteraciones podrían empezar en el área espiritual. Muchas congregaciones religiosas tendrán que prepararse para responder preguntas como: ¿seguimos siendo la creación perfecta de Dios? ¿Cuál es el dios de ellos? Si Dios nos creó a imagen y semejanza de él, ¿qué pasa si ellos son diferentes? ¿A imagen de quién fueron hechos? Me imagino que los líderes de cada congregación deben estar ya preparados para responder a esas interrogantes.

En los campos de la ciencia también habrá muchas preguntas. Los biólogos querrán saber cómo es la estructura de estos seres y a qué ambiente responde; los antropólogos diferenciarán entre el comportamiento humano y alienígena; los sociólogos querrán saber su estructura social, si tienen castas o clases; los matemáticos querrán enviarles teoremas para saber si tenemos una base común.

También se planteará: ¿quién puede más, ellos o nosotros?, hablando en términos de una posible guerra. Habría que ver el estado de su avance tecnológico, pues si tienen un millón de años de adelanto sobre nosotros, llevaríamos las de perder, como bien lo apunta el estimado científico de clase mundial, Dr. Stephen Hawking

Podría ser que no sean extraterrestres agresivos, que no sean depredadores y que tengan conciencia moral. Si eso sucede podríamos albergar la esperanza de aprender mutuamente de cada especie. Nosotros de ellos y ellos de nosotros.  Aprenderíamos su cultura, su historia, sus artes.  En ciencia y tecnología obtendríamos conocimiento sobre nuevas formas de curar enfermedades, elaborar computadoras, combustibles y naves espaciales. Podríamos dar un salto enorme, pero si vencemos el lastre que nos acompaña, que es el desbalance que hay entre sociedades muy avanzadas y sociedades muy pobres, la desunión y pleito entre los países de la Tierra, la corrupción, el hambre y el terrorismo. 

*Las opiniones publicadas en las columnas son responsabilidad de su autor, no de Soy502

02 de marzo de 2017, 04:03

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