Yo protesto

Guatemalteco protesta en el #Paro20S contra Jimmy Morales. (Foto: Jesús Alfonso/Soy502)

Guatemalteco protesta en el #Paro20S contra Jimmy Morales. (Foto: Jesús Alfonso/Soy502)

Este no es el momento para amilanarse. Ni para desfallecer. La situación de Guatemala es crítica. Que la indignación no disminuya. Ciento siete diputados estuvieron a punto de entregarle el país a las mafias, con moña roja incluida. Ciento cuatro diputados decidieron hacer oídos sordos a las recomendaciones de la Corte Suprema de Justicia y de una comisión pesquisidora y no le retiraron la inmunidad al presidente Jimmy Morales, con lo cual le otorgaron una injustificable carta blanca para seguir en equivocándose.

Estas acciones no se perdonan ni se olvidan. Los responsables tienen que dimitir. ¿Los que vienen detrás son peores? Tal vez sí, tal vez no. Pero es inadmisible dejar en manos de estos funcionarios nuestro presente. ¿Qué legitimidad tienen para, ahora sí, arremangarse la camisa y empezar a trabajar por los intereses de la mayoría, cuando lo único que han hecho es intentar blindarse de una futura persecución penal? 

Protesto porque el mandatario, a todas luces, es incapaz de leer la realidad. Sus más recientes acciones causaron la renuncia de los ministros Julio Héctor Estrada, Leticia Teleguario y Francisco Rivas, los últimos pilares de respetabilidad que le quedaban. Su accionar ya había abortado de tajo procesos emprendidos por Lucrecia Hernández Mack y Carlos Raúl Morales, pero con estas salidas nos condena al aislamiento, al cierre de ventanillas de crédito, a que el presupuesto no avance ni un milímetro. 

Me manifiesto en contra de actitudes altaneras como las adoptadas por Javier Hernández, el diputado al que le dio por aplaudir a rabiar cuando el 11 de septiembre no se avaló retirarle la inmunidad a Morales, y que ahora asegura que son apenas 20 tuiteros con 200 seguidores los que provocarán el “sacrificio” de una institución.  Y afirma, también, que retomar la discusión sobre el antejuicio al presidente implica “entregarlo” cual Judas a Jesucristo.

Marcho en solidaridad con los establecimientos que han dado la cara y aseguran que los legisladores que votaron por los impresentables decretos 14-2017 y 15-2017 tienen cerradas las puertas. Así como con la ciudad de Panajachel que enfundó la alfombra de bienvenida para todos ellos. Y vitoreo a los 48 cantones de Totonicapán que pidieron explicaciones (y dimisión) a los cuatro diputados que representan al departamento. 

Rechazo firmemente que por demandar las transformaciones que se hacen urgentes se me tilde de comunista. No lo soy ni nunca lo he sido. Defiendo la libertad a toda costa.  Manifiesto, protesto, marcho por todas estas razones. Y muchas más.  Aquí, en redes sociales y en la calle. No es momento para desfallecer. Guatemala merece que saquemos la cara por el futuro. 

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20 de septiembre de 2017, 15:09

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